UNICEF y el Ministerio de Aguas de Venezuela avanzan en un proyecto para rehabilitar infraestructuras vinculadas al abastecimiento de agua en La Guaira.
UNICEF y el Ministerio de Aguas de Venezuela avanzan en un proyecto para rehabilitar infraestructuras vinculadas al abastecimiento de agua en La Guaira, una de las entidades más afectadas por los terremotos del pasado 24 de junio.
Las intervenciones buscan mejorar la continuidad y confiabilidad del suministro de agua en comunidades afectadas por la emergencia y podrían beneficiar aproximadamente a 250.000 personas, entre ellas alrededor de 76.000 niños y niñas, según informó a RFI Manuel Rodríguez, representante de UNICEF en Venezuela.
La organización indicó que ha movilizado 25,7 millones de dólares para atender distintas necesidades derivadas de la emergencia provocada por los terremotos. Parte de esos recursos se destina a programas relacionados con agua, saneamiento e higiene.
Obras comenzarán en octubre
Entre las infraestructuras priorizadas se encuentran la estación de bombeo de Mamo y la planta de tratamiento de agua de Naiguatá, ambas ubicadas en La Guaira. De acuerdo con la información difundida, las obras comenzarían durante el mes de octubre.
Rodríguez explicó que el objetivo es recuperar gradualmente la estabilidad del servicio en zonas donde el sistema resultó afectado por el evento sísmico.
“Estas obras lo que buscan es mejorar la continuidad y la fiabilidad del abastecimiento de agua en las comunidades afectadas, y a través de ellas nosotros esperamos poder beneficiar a aproximadamente 250.000 personas, entre ellas alrededor de 76.000 niños y niñas que residen en el estado de La Guaira. Esto es importante porque pretendemos que tengan acceso a agua segura, también a saneamiento e higiene”, explicó a RFI Manuel Rodríguez, representante de UNICEF en Venezuela.
Miles de personas ya reciben agua potable
Tras los terremotos, varios sistemas de acueductos resultaron interrumpidos o afectados, lo que obligó a implementar mecanismos provisionales para garantizar el acceso al agua.
Hasta ahora, las intervenciones apoyadas por UNICEF habrían permitido que cerca de 16.000 personas, incluidos unos 5.000 niños y niñas, tengan acceso a agua potable.
El organismo señaló que la emergencia obligó a ampliar el trabajo que ya realizaba en Venezuela antes de los terremotos, especialmente en comunidades, centros educativos y establecimientos de atención primaria en salud.
“Nosotros como UNICEF, tenemos como una de nuestras áreas claves de trabajo el sector de agua y saneamiento, porque tiene una correlación directa con lo que es la salud y la nutrición de los niños y niñas. Y por eso hemos venido trabajando desde antes del terremoto con las autoridades, con las comunidades, para ir facilitando acceso a agua segura a través de sistemas de filtración de agua, plantas potabilizadoras de agua, tanto a nivel de las comunidades como a nivel de las escuelas y de las unidades de atención primaria en salud, que también son dos sectores que nosotros trabajamos, educación y salud”, agregó Rodríguez.
Pese a estas intervenciones, algunas zonas afectadas continúan dependiendo del traslado de agua y de otras soluciones temporales, mientras avanzan los trabajos de rehabilitación de la infraestructura.
La recuperación de los sistemas de abastecimiento constituye uno de los componentes esenciales de la respuesta posterior a los terremotos, debido a su impacto directo sobre la salud, la higiene y las condiciones de vida de las comunidades afectadas.
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